lunes, septiembre 27, 2010

aléjense de mi

La primera vez que recuerdo habérmelo topado estaba yo en secundaria. No recuerdo de qué iba la plática, daba yo mi opinión acerca de algo, y me interpeló: ¿tu quién eres para decir que eso no está bien?

Ya más grande lo he escuchado decir “¿de dónde sacas eso que estás diciendo?”, y cuando le he dicho que de ningún lado, que es solo mi opinión, revira “Ah, ¿y eso qué?”

Ha sido hombre y ha sido mujer. Reacciona ante cualquier crítica negativa hacia lo que sea. Aunque no le incumba. Y lo hace sin darse cuenta, en automático. Si en una plática alguien critica la suciedad en las escaleras de los juzgados, la psicología chafa de los personajes de Spielberg, o lo grosera que estuvo la cajera del oxxo, automáticamente se pone a defender el punto contrario, aunque hasta ese momento la conversación no haya tenido estructura de debate, declare que nunca ha estado en los juzgados de la ciudad, no entienda a qué se refiere uno con psicología de los personajes, ni haya estado en el oxxo cuando fuimos por las chelas.

“De seguro tuvo un mal día y tu ni sabes.”

Cuando uno le muestra que no sabe de qué está hablando, se ofende, sin darse cuenta que fue ella/él quien volvió la conversación un debate.

Frecuentemente usa de argumento lo primero que uno dijo, quizás sin notarlo, como si fuera un pensamiento propio. Y lo regresa como si fuera algo que uno no ha siquiera considerado. Si empiezo diciendo “no soporto ese cine en el que te hacen identificarte al cien con un solo personaje” y sigo mi discurso neuras desde ahí, de pronto dice: “Bueno, pero es que hay un tipo de cine en el que te hacen identificarte con un personaje”.

Esa es otra característica: si la conversación toma un giro hacia los gustos de uno (parece que no puede soportar la existencia de gustos propios), reviran con frases meramente descriptivas: “Pero es que así es”.

Actúan como si su mamá les hubiera encargado la reunión y tuvieran que limar cualquier aspereza antes de que “los invitados” digan que la reunión fue un fracaso.

No los quiero alrededor de mí. Maldito, maldita quedabien.

1 comentario:

pepa dijo...

Querido hermano, mi no comprender, creo que hoy no estoy lúcida!!!!